18 Diciembre, 2015 2 min to read

Ciudades magnéticas

Category : Opinion

¿Alguna vez tuviste esa sensación de estar en un lugar y no poder irte?, ¿te pasó de irte de un lugar y todo el tiempo estar pensando en volver?.

Personalmente tengo dos situaciones en donde me encontré pensando en lugares a los que fui y pienso en volver todo el tiempo.

¿Tiene sentido reprimir el deseo de volver a un lugar que te atrae? Clic para tuitear

¿Y si ya fuiste?, ¿no estás perdiendo el tiempo?.

El primero de los casos es San Francisco, en California, Estados Unidos. Es una ciudad que tuve la suerteCiudades Magneticas de visitar varias veces por motivos laborales y que, siempre que pude, me quedé unos días más para recorrer.

Lo de San Francisco lo tengo claramente identificado. La gente es mucho más cálida que en otras ciudades de Estados Unidos.

Tiene una gran variedad de cosas para ver y hacer. Por más que ya hayas ido siempre se puede descubrir algo nuevo.

Sentarse en Union Square con un café en la mano y ver el movimiento natural de la ciudad es una de las cosas que más disfruto estando en la ciudad. Es más, es lo primero que hago cuando llego.

Por algún motivo en particular San Francisco es una ciudad que me atrae muchísimo. Por más que pueda visitar otra ciudad si paso por San Francisco trato de quedarme un par de días.

Para quienes visiten por primera vez aquí una guía para llegar desde el aeropuerto de San Francisco (SFO) al centro de la ciudad.

El segundo caso es algo mucho más reciente y que visitamos con Rocío una única vez en enero de 2015.

Cusco, la Roma de América. En el pasado todo pasaba por Cusco y todos los caminos llegaban a esta.

Por algún motivo Cusco me pegó fuerte. Tal vez fue lo poco que pude disfrutarla por el mal de la altura que no me dejó en paz durante nuestra estadía.

Eso o tal vez lo que me atrapa de Cusco es la historia de todo lo que está detrás del Imperio Inca, su Valle Sagrado y del Machu Picchu.

Me inclino mucho más por la segunda opción que por la primera.

Debo reconocer también que no me preparé de ninguna forma para ese viaje y que por eso tal vez mi desconocimiento haga que hoy esté dudando todo el tiempo de tener que volver.

Volver mejor preparado. Con más información y así, tal vez, poder cortar con eso que me hace pensar que tengo que volver.

Lo interesante es que cuando pienso en esto también se me cruza esto de repetir una y otra vez al mismo lugar y dejar de lado aventurarse a algo nuevo.

Creo que puede venir por ahí y es por esto que, a menos que me vea obligado, voy a tratar de evitar viajar al mismo lugar.

Como un desafío personal, para no caer en la fácil de visitar a un lugar porque ya lo conozco y no tener que desafiar a la cabeza en eso de pensar en visitar un lugar nuevo.

Lo que más me llama la atención es que los dos casos son diametralmente opuestos. Es decir, ¡no se parecen en absolutamente nada!.

Esto es lo que me pasa a mi… ¿qué te pasa a vos?, En un comentario escribí tu ciudad magnética.

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